miércoles, 13 de julio de 2011

Y también a mamá

Tú siempre me has enseñado a que todo en la vida cuesta un sacrificio, pero que finalmente todos tenemos una buena recompensa. Cueste más o cueste menos debemos pasar por ese camino sacrificado. Lo importante, es que nunca estamos solos. El miedo, el pudor, la inseguridad, se quedan a un lado y aparece junto a nosotros la valentía. Asi que como sé que eres un valiente te prometo que voy a aprender de ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario