miércoles, 9 de marzo de 2011

26.

Era una cría, jamás pensé que aquel otro crío chulito, graciosillo y algo pícaro se convertiría en la persona más importante de mi vida. De eso hace ya 6 años.
Al principio no lo soportaba, supongo que sería porque nunca había conocido a nadie con ese carácter, chulesco pero a la vez tímido, valiente pero también un poco cobarde, no sé, lo dicho, era un niño. No lo soportaba, siempre haciéndome rabiar, nunca pasando desapercibido, teniendo siempre la última palabra, me ponía histérica, pero repito, yo también era una niña.
Acabaron las clases y ahí estaba yo, sin darme cuenta con ese chico descarado sentada en un banco con más amigos. No sé como pero así nos pasamos un verano entero, ese verano fue crucial en mi vida.
Conocí a una persona totalmente distinta, una persona que me sacaba una sonrisa cuando la necesitaba, que siempre contaba conmigo, que se preocupaba por mi y yo ahí como una tonta sin pararme a pensar en que sentía. Pasaron los meses, yo jamás me paré a pensar que si él podría ser algo más que un amigo.
Fue todo muy repentino pero allí estábamos los dos, empezando un nuevo curso siendo inseparables, quien lo diría... Todavía me acuerdo de aquella tarde en la que me mostró sus sentimientos, ¡no me lo podía creer! esa noche medité y pensé, pensé que yo también sentía mucho y no nos equivocábamos....

Desde aquel 26 de Septiembre han pasado cuatro años y seis meses. Hemos tenido peleas, reconciliaciones, juegos, risas, llantos, tonterías, malas rachas, buenas rachas, domingos de cine, sueños, amaneceres, secretos, intimidades, abrazos, besos, caricias, te quieros, regalos, apoyo...

Si segundas partes nunca fueron buenas, él es la excepción. Porque sin él ¿Dónde quedan todas estas cosas?

Que confiemos los dos tanto en esta relación no tiene precio. A la única persona que sabe mirarme de esa forma, que sabe acariciarme y besarme de esa manera, en conclusión, a él, no lo cambio por nada.

Te quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario